Oleaginosas

El cultivo de oleaginosas

Las especies oleaginosas que se cultivan en España por orden de importancia económica son: girasol (Helianthus annuus L.), colza (Brassica napus L. ssp. napus), soja (Glycine max (L.) Merr.), lino (Linum usitatissimum L.), ricino (Ricinus communis L.) y cacahuete (Arachis hypogaea L.). Agronómicamente son plantas cultivadas con el objetivo principal de aprovechar los aceites que producen, ya sea de uso alimentario o industrial.

Exigencias del cultivo en suelo y clima

Girasol

El cultivo del girasol se adapta bien a diferentes condiciones climáticas y de suelo. Soporta bien las temperaturas bajas, aunque para la floración, cuajado y maduración de los frutos requiere temperaturas elevadas. Se puede desarrollar adecuadamente incluso en condiciones de secano, siempre que las precipitaciones anuales superen los 400 mm y no se hayan concentrado excesivamente en invierno. 

El suelo ideal para el cultivo del girasol es un terreno profundo, fértil y de pH con valores comprendidos entre 6,5 y 8, aunque puede prosperar en suelos superficiales, pobres y ligeramente ácidos. Es un cultivo que no tolera bien los encharcamientos y tiene baja tolerancia a la salinidad.

Colza

La colza es una planta anual que requiere climas templado-fríos, húmedos, con temperatura relativamente baja en la floración y suficiente reserva de agua en el suelo, en esta época. En cuanto a suelos, la colza no es exigente, aunque prefiere los fértiles, profundos y de textura media. Soporta bien una cierta acidez o salinidad, pero no el encharcamiento. Las tierras muy fuertes o con mal drenaje, y en años húmedos, son desaconsejables.

Soja

La soja no es una planta muy sensible a las temperaturas, aunque como planta de primavera-verano, no soporta las heladas. La mínima temperatura necesaria para que germinen sus semillas es de unos 9ºC. La soja no es muy exigente en cuanto a suelos, aunque prefiere suelos fértiles, arcillosos o areno-arcillosos, neutros o ligeramente básicos, prospera bien en otros tipos de suelo. En secano, prosperará bien con lluvias superiores a 300 milímetros durante los meses de cultivo e irá aceptablemente en aquellos con lluvias comprendidas entre 200 y 300 milímetros, en el mismo período de tiempo. 

Necesidades nutricionales

Para conocer la cantidad de nutrientes que debemos aplicar a nuestro cultivo debemos conocer el nivel de fertilidad o el estado nutricional de nuestro suelo y la extracción de nutrientes que realiza nuestro cultivo (Tabla 1).

 

Tabla 1. Extracciones medias de nutrientes de las oleaginosas. Urbano (2006)

Oleaginosas Kg / tonelada de producción
N P2O5 K2O
Girasol 30-40 15-20 30-40
Colza 40-50 25-30 35-40
Soja 60-70 16-20 30-40

 

Recomendaciones de abonado

Teniendo en cuenta las extracciones y aportaciones, y las consideraciones que debemos tener sobre el abonado de las oleaginosas, presentamos una orientación para la aplicación de nutrientes en base a distintos niveles de la producción esperada para un suelo de fertilidad media (Tabla 2). Es recomendable aplicar en torno al 30-50% del total de nitrógeno en fondo, junto al fósforo y el potasio, y el resto en una cobertera.

Tabla 2. Recomendaciones de abonado para los cultivos de cereales de invierno.


(*) En el cultivo de la soja, al ser una leguminosa, es necesario tener cuidado con los aportes de nitrógeno para favorecer la nitrofijación simbiótica con Rhizobium japonicum. Para ello, se aportará una pequeña cantidad de nitrógeno en presiembra y solamente si se observa falta de nódulos en las raíces, se ayudará con nitrógeno en cobertera.

 

Una vez conocida la cantidad de cada uno de los nutrientes que es necesario aportar para nutrir adecuadamente los cereales de invierno, debemos definir el fertilizante que debemos utilizar y para ello Herogra recomienda:

ABONADO FONDO ABONADO COBERTERA
HEROSOL ORO NEO 46 
FERTIGOTA LENT NEO ESPECIAL CEREALES   
HEROSOL NEOGOTA
SULFATÓN
HERONIT

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